Qué es una Reforma integral

QUÉ ES UNA REFORMA INTEGRAL

Cuando hablamos de reformas integrales, estamos hablando de trabajos que engloban todas y cada uno de los elementos que forman una vivienda, desde lo que son visibles hasta los que permanecen normalmente ocultos, pero que son los que permiten realizar las acciones cotidianas del día a día. Se tratan de trabajos que tienen un precio para realizar la reforma integral, proporcional a la cantidad de trabajos realizados y que se realizan habitualmente cuando se adquieren casas de segunda mano, antiguas y con muchos años si haber realizado cambios o mejoras, en las que se hace necesario una actualización para dejarla en los estándares de confort y seguridad actuales.

CUALES SON LOS PRINCIPALES TRABAJOS QUE SE REALIZAN

Hay tantos tipos como reformas, pero a continuación vamos a detallar cuales son los trabajos imprescindibles para poder realizar una reforma integral de la vivienda, que permita una completa actualización de la misma, permitiendo disfrutar a su finalización de una vivienda nueva completamente reformada.

  • Planificación de los espacios y trabajos. El primer trabajo que se tiene que realizar, aunque no implica tocar nada, es la planificación y organización de los trabajos que se quieren realizar. Además de lo que se quiere hacer, es importante estudiar su viabilidad, tanto por motivos estructurales como técnicos. De esta forma se debe pensar puntos como los muros de carga existentes, la distancia a las bajantes de las tuberías o las salidas de humos para definir si es posible organizar, mover o crear nuevos espacios en la vivienda.

  • Picado y desescombrado. Una vez terminada esta primera fase, se pasaría a una segunda fase. En dicha etapa los primeros profesionales que entran a trabajar son los albañiles. Estos son las personas responsables del picado de paredes y techos, eliminar muros y crear las rozas necesarias para las nuevas instalaciones de luz y fontanería. Este trabajo también consiste el desescombrado y retirada de los elementos que no permanecerán en la vivienda. Se trata de un trabajo duro, que conlleva una parte importante del tiempo que se emplea en la reforma integral.

  • Renovación de sistemas de electricidad y fontanería. Una vez que la vivienda está preparada, habitualmente los siguientes profesionales en intervenir suelen ser los electricistas y los fontaneros. Los primeros son los encargados de renovar en las casas más antiguas de forma completa el sistema de electricidad con cajas de registro y cuadros de luces, añadiendo a las viviendas los nuevos puntos de luz, enchufes, interruptores y tomas que el cliente quiera. En cuanto a los fontaneros, se encargan de llevar el agua a los diferentes puntos de baños y cocinas. En las casas con más años, esta renovación será completa incluyendo las tuberías, bajantes y desagües.

  • Alicatado, carpintería y pintura. Una vez que tenemos completado el núcleo de la casa es hora de vestirla. Para ello suelen empezar interviniendo los alicatadores, en espacios como los baños y la cocina. Después vendrían los soladores o carpinteros, estos últimos para la instalación de suelos de tarima o parquets, así como para la instalación de nuevas ventanas. Por último, vendría el trabajo de los pintores para alisar paredes y techos y dar la capa de pintura que el cliente escoja.