Guía para renovación de vivienda

Guía rápida para la renovación de la vivienda

La renovación del hogar puede ser pesada si tu no toma los pasos necesarios para prepararte para la aventura. Ponerse en contacto con profesionales puede ayudar a aliviar el estrés de la renovación de tu casa. Ya sea que estés buscando renovar tu casa para venderla o quieras mejorar las características de tu hogar, tenemos algunos consejos que pueden hacer el proceso un poco menos complicado.

Si estás buscando hacer una renovación profunda para la venta, te recomiendo encarecidamente que contrates a un reformista profesional o aparejador de viviendas para que realice un examen rápido del estado de tu casa.

Este profesional elaborará un informe sobre el estado de tu casa, indicando sus conclusiones para que puedas tener una idea más precisa de lo que debes arreglar y lo que debes ignorar.

Por otro lado, si eres reacio a contratar uno y quieres hacer planes por tu cuenta, te recomendamos que sigas nuestra guía sobre la reforma de la vivienda y te prepares para ello.

Realizar un plan y un presupuesto

Lo primero que debes hacer es elaborar un plan y un presupuesto. Pasea por tu casa y echa un vistazo a su estado. Coge un papel y un bolígrafo y toma notas sobre qué cosas te gustaría renovar o cambiar y si es completamente necesario o no. Al final tendrás una lista de posibles reformas y su prioridad.

Verás, renovar una casa suele hacerse por partes. Si haces una lista de prioridades, tendrás una idea sólida de por dónde empezar según lo que más necesite ser renovado.

También puedes hacer algunos bocetos con tus ideas en papel. De esta forma, será más fácil comprender el resultado de la renovación de ciertas zonas de tu casa. Puedes utilizar revistas o imágenes de internet para recopilar algunas ideas sobre qué materiales utilizar y qué cosas añadir o quitar de tu casa.

En función de tu lista, puedes plantearte hacer las reformas tú mismo o contratar a un reformista. Por supuesto, esto depende en gran medida de la complejidad de dichas renovaciones. Es posible que no quieras contratar a un reformista para cambiar unas simples lámparas en la cocina, pero seguramente necesitarás un diseñador de reformas de baños para renovar tu baño a un nivel completamente nuevo.

Una vez que hayas terminado con esto, puedes proceder a hacer un presupuesto. La cantidad de dinero que tengas decidirá sin duda lo que puedes hacer y lo que no. Recuerda que las renovaciones pueden hacerse periódicamente y no es necesario hacerlas todas al mismo tiempo. Si trabajas con un presupuesto y un plan en mente, agradecerás no sobrepasar el presupuesto al final del día.

La mejor manera de crear un presupuesto es investigando. Busca los materiales que desea utilizar y las posibles alternativas. Analiza a los reformista y sus planes y productos. Con esta información, podrás hacer un plan más definido sobre la urgencia de las reformas, lo que necesitas para ellas y cuánto puedes gastar.

¿A qué prestar atención?

He aquí una lista de cosas que debes evitar y a las que debes prestar atención para la renovación de tu casa:

  • No establezcas un presupuesto o plan de renovación poco realista.

  • Intenta tener siempre en cuenta el estilo de tu casa antes de decidirte por un plan de renovación.

  • Si vas a renovar una zona específica de tu casa con un propósito, como instalar electrodomésticos o hacer una oficina, ten en cuenta los elementos y el espacio.

  • Considera siempre la posibilidad de conseguir suficiente material extra para posibles despilfarros.

  • Para una reforma de la cocina, ten en cuenta el espacio para trabajar entre los electrodomésticos o las zonas.

  • Piensa en los pequeños detalles, como las cosas que podrían instalarse y que mejorarían positivamente las características de tu casa.

  • Toma las medidas adecuadas si va a realizar las reformas por tu cuenta.

  • Consulta a un profesional si tienes dudas.

Si decides hacer las cosas por ti mismo

Es posible que quieras hacer una programación. Como he mencionado antes, deberías pensar en trabajar en las cosas sencillas que necesitan ser arregladas. Tal vez tu techo tenga una pequeña fuga o esté estropeando una tabla del suelo de madera del salón. Tal vez, durante una tormenta, se rompió una ventana por culpa de una rama. Ve a por las cosas que pueden ser peligrosas o que pueden afectar al estado de tu casa.

Un buen consejo es empezar con pequeños proyectos para tomar experiencia. Puede que no sepas qué hacer con problemas específicos, pero si buscas soluciones y te preparas mientras haces pequeños proyectos, estarás en camino de hacer las renovaciones un poco más fáciles para ti.

Además, algunas renovaciones requieren arreglos más importantes al principio. Por ejemplo, si quieres renovar los techos de tu casa, es posible que quieras arreglar de antemano cualquier problema que pueda tener. No querrás tener un techo nuevo con goteras. En este tipo de casos mejor llamar a un profesional.

La misma regla se aplica si tienes un proyecto a largo plazo, como renovar todas las habitaciones de tu casa. Puede programar sus renovaciones por prioridad, hacer las cosas sencillas por tu cuenta y dejar las complicadas para profesionales. Otra cosa buena de esto es que reparte tus gastos a lo largo de todo el proceso, lo que hace que sea un poco más fácil para tu presupuesto.